Cualquiera que haya regalado un sistema de karaoke a sus padres confirmará que papá no suele recibir la novedad con los brazos abiertos de inmediato. No hay que culparlo por ello: los hombres de las generaciones anteriores están acostumbrados a contenerse para no parecer ridículos o excesivamente emocionales. Nuestros padres son la seriedad personificada. No cantan, no bailan y no hacen nada que pudiera perjudicar su reputación. Así que hoy vamos a enseñarle a papá a relajarse y cantar en el karaoke.
Paso 1: Cantar es cosa de hombres
Por supuesto, la escena musical contemporánea a menudo presenta a los artistas con estilos que chocan con la visión de las generaciones mayores. Pero, al mismo tiempo, el escenario está lleno de referentes de masculinidad clásica. Bruce Springsteen, por ejemplo. Y seamos francos: desde tiempos remotos, el canto fue en gran medida una prerrogativa masculina. Bardos, juglares, escaldos y bufones cautivaban a sus contemporáneos con voces varoniles. ¿Acaso tu papá ha visto a alguien más masculino que los vikingos? Y aquellos hombres del norte eran tan célebres por sus cantos como por su pericia como navegantes. Cantar es una de las actividades más varoniles que existen; así es como debes explicárselo a papá.
Paso 2: Aprender a cantar es fácil
A muchos (y no solo a los padres) los frena la idea de que no saben cantar. En realidad, casi nadie nace con talento de vocalista. Muy pocos privilegiados pueden presumir de oído musical innato. Prácticamente todo el mundo adquiere la técnica en una escuela de música o con un profesor particular. No son raros los casos de músicos que primero se convierten en estrellas y solo después aprenden a cantar como es debido. Aprender a cantar es sencillo: papá tiene a su disposición miles de lecciones gratuitas de técnica vocal en YouTube y otras plataformas. En dos o tres meses cantará con bastante soltura y dignidad, y si practica con regularidad en el karaoke, podrá incluso alcanzar el nivel de los concursos televisivos de talentos.
Paso 3: Un pasatiempo saludable
Lo más probable es que tu papá no sea muy aficionado a hacer estiramientos o salir a correr al estadio. Eso, por decirlo suavemente, no es nada bueno para la salud. Sin importar la edad, todo organismo necesita cierta actividad física. El karaoke no sustituirá por completo a una caminadora o a una sesión con un entrenador en el gimnasio, pero los beneficios del canto están ampliamente comprobados y estudiados. Cuando papá canta, sus pulmones trabajan a pleno rendimiento, oxigenando el cuerpo y el cerebro. Es una actividad sencilla y provechosa que aporta el esfuerzo físico necesario, ayuda a combatir el insomnio y mejora la calidad de vida en general.
Paso 4: El karaoke es convivencia
Lo más difícil de la tercera edad es la notable reducción de los lazos sociales, aun cuando la necesidad de convivir sigue intacta. Esto se comprende muy bien en los países occidentales y en Asia, donde abundan talleres y clubes para jubilados. De hecho, la gran cantidad de turistas mayores procedentes de Europa no se debe únicamente a su poder adquisitivo, sino a múltiples programas públicos y privados que incentivan a los adultos mayores a viajar más, relacionarse, vivir nuevas experiencias y disfrutar de la vida. El karaoke en casa funciona precisamente como ese «club social» que le permitirá a papá forjar nuevos lazos, organizando veladas de karaoke con vecinos, amigos y familiares.
Acompaña a papá paso a paso para que comprenda lo esencial: el karaoke no es un capricho moderno más en su casa. Es un estilo y una forma de vida que le permitirán pasar momentos divertidos y provechosos. Descubrirá un nuevo pasatiempo en el que podrá superarse y evolucionar. Sin importar su edad, tu papá cobrará un segundo aire en cuanto permita que sus emociones se liberen a través de las canciones.
Regala karaoke a tus padres para tener el pretexto perfecto de visitarlos más seguido en cálidas veladas familiares. ¡Canten y sean felices!