El nombre «karaoke» proviene de las palabras japonesas «vacío» y «orquesta». Según el contexto, karaoke puede significar un tipo de local de ocio, la interpretación con pista de acompañamiento o el propio dispositivo que reproduce la pista instrumental. Pero sea cual sea el contexto, siempre nos imaginamos un micrófono, la luz brillante de una pantalla con la letra y un ambiente de fiesta. Entonces, ¿qué es el karaoke?
No existe una respuesta exacta sobre cómo y dónde apareció el karaoke. Si hablamos de cantar con música sin letra, ya en los años 30 del siglo XX se editaban discos con pistas de acompañamiento destinados a cantar en casa. Si hablamos del reproductor de karaoke, su prototipo apareció en Japón a principios de los 70 de la mano del músico Daisuke Inoue, que utilizaba pistas grabadas durante sus actuaciones para descansar sin dejar que bajara la energía del público.
Cantar con pista instrumental gustó tanto a los japoneses que pronto surgió toda una industria que fabricaba máquinas de karaoke para bares y clubes. A principios de los 80, el karaoke cruzó el océano y llegó a Estados Unidos. Recibido al principio con frialdad, el karaoke ganó una nueva ola de popularidad con la creación de los primeros reproductores de karaoke domésticos. Puedes saber más sobre la historia del karaoke en el artículo «La evolución del karaoke».
La voz del intérprete llegaba a través del micrófono al mezclador del dispositivo, donde se mezclaba, se superponía a la pista de acompañamiento y salía ya con la música hacia un sistema de audio externo. La letra se leía en la pantalla del televisor. De fondo se reproducía el videoclip original o un metraje grabado especialmente: un vídeo de contenido neutro.
El karaoke doméstico lo cambió todo. Quienes sentían vergüenza de ir a clubes de karaoke o preferían cantar solo entre los suyos obtuvieron la oportunidad única de organizar fiestas y celebraciones musicales en su propio salón. Esto contribuyó enormemente a la popularización del karaoke como entretenimiento.
Empezaron a aparecer formatos de karaoke completamente nuevos. Por ejemplo, los taxis con karaoke o los numerosos programas de karaoke en televisión. Los clubes de karaoke tampoco se quedaron quietos, ofreciendo a sus clientes una calidad de sonido y unos servicios adicionales hasta entonces inimaginables, y ocupando un lugar destacado en el mapa del ocio nocturno de la ciudad.
El karaoke moderno es mucho más que cantar con música sin letra. Los sistemas de karaoke ofrecen un nuevo nivel de servicio: la posibilidad de grabar tu actuación con una calidad casi de estudio y compartirla en las redes sociales, una amplia personalización de la pantalla de interpretación, y compatibilidad con 4K y varios micrófonos.
Entonces, ¿qué es el karaoke? ¿Un dispositivo digital, un entretenimiento o un formato de club? Todo a la vez y, al mismo tiempo, nada de lo anterior. El karaoke es un estilo de vida, un estado de ánimo, unas emociones que nacen en lo más profundo del alma y que es imposible contener. El karaoke es lo mejor que te puede pasar un sábado por la noche.