Cantar solo es divertido, pero hacerlo con amigos también es beneficioso. Los investigadores ya han escrito en numerosas ocasiones que cantar en grupo ayuda a fortalecer la salud física y mental. Y esto no solo tiene que ver con la música, sino con todo lo demás que ocurre en las pausas entre las actuaciones. Los científicos han descubierto que cantar e interactuar con otros participantes tiene un impacto positivo en el bienestar social y psicológico.
Cantar es comunicarse
Científicos británicos llevaron a cabo un estudio con 120 personas, un tercio de las cuales estaban recibiendo tratamiento por problemas de salud mental en ese momento. Cada semana, durante 6 meses, asistieron a cuatro talleres de canto de 90 minutos de duración. El estudio demostró que el programa tuvo un impacto enorme en sus participantes. La combinación del canto y la interacción social creó una sensación de bienestar que duró más de un día.
Los participantes también recibieron un apoyo tangible de otras personas. En particular, compartieron que el canto era una forma segura de comunicación que les permitía expresar sus emociones en un entorno amigable. Muchos de los que en el pasado experimentaban ansiedad durante la comunicación habitual notaron una mejora en sus habilidades sociales y en su confianza.
La epidemia de la soledad
Los psicólogos y sociólogos hace tiempo que comprendieron que, para sentirse bien, una persona necesita ser consciente de que forma parte de un grupo. El aislamiento social es la causa de muchos problemas emocionales y psicológicos: desde cambios de humor hasta depresión clínica. Además, la soledad en las últimas décadas está adquiriendo la magnitud de una epidemia. Desde la década de 1980, el porcentaje de adultos que afirman sentirse solos se ha duplicado del 20 al 40%.
Un análisis de 70 estudios, que abarcaron a más de 3 millones de personas, demostró que las personas socialmente aisladas tienen un riesgo de muerte un 30% mayor que otros grupos en la mediana edad. Como consecuencia de los problemas de salud mental, en estas personas se observa un aumento de las hormonas del estrés y una caída significativa en su calidad de vida.
Otra conclusión a la que llegaron los investigadores es que la soledad puede ser contagiosa. Cuando una persona se queda sola, abandona su círculo social, obligando a otros a hacer lo mismo. Esta conclusión sorprendió tanto a los científicos que inmediatamente se pusieron a trabajar en programas de asistencia que volvieran a enseñar a las personas a interactuar con los demás. Incluyendo el uso del canto grupal en coros o karaokes.
¿Por qué ayuda cantar?
- Sientes una sensación de cohesión con el grupo al participar en una actividad común.
- Tienes un tema en común para conversar.
- No hay expectativas, presión ni miedo a las críticas.
- Se crean nuevos vínculos sociales y se intercambian contactos.
- Disminuye el nivel de cortisol.
- Cantar ayuda a compartir las emociones abiertamente.
- La música tiene un efecto inspirador y motivador.
Si sientes que te falta comunicación y eso te deprime, únete a un coro, ve a un club de karaoke u organiza una fiesta en casa. Mejorará tu estado de ánimo casi al instante y tendrá un efecto positivo en tu salud mental. Un pequeño grupo de personas que comparten tus intereses y mucha música: ¿qué puede haber mejor?
Cuídate mucho y que tengas un excelente karaoke.